¿En realidad, perdemos el tiempo?
¿Has tenido alguna vez esa extraña sensación de estar perdiendo el tiempo? Creo que todos la hemos sentido, todos hemos estado buscando algo que hacer, o tratando de buscarle un significado a lo que hacemos. Nos gusta sentirnos útiles, sentir que nuestra vida vale la pena vivirla.
El deseo de ser importantes, de darle un significado a todo, está con nosotros siempre. Pero, eso cambia cuando paramos lo que estamos haciendo, cuando dejamos de ser un robot y permitimos a nuestra mente hacerse cargo. Y entonces creemos que estamos perdiendo el tiempo, que necesitamos hacer algo con nuestra vida.
¿En realidad perderemos el tiempo? ¿No hacer nada, será perder el tiempo?

En mi caso llegué hasta el punto de no coger vacaciones para no perder el tiempo en mi casa. Porque no sabía qué hacer en esas semanas, no quería tener que preguntarme ¿qué hago hoy? No quería que mi mente dejara de pensar, en fin, para no parar. Al final me ¨obligaron¨ a cogerlas y sinceramente han sido mis mejores vacaciones en mucho tiempo. Me han hecho ver la vida de otro modo, me he centrado en cosas que dejaba de largo, que son importantes y no las hacía porque no tenía tiempo.
Tuve mucho más tiempo para compartir con mis amigos, incluso contacté con algunos que no hablaba en meses. Con mi familia tuve más contacto, aunque siempre estaban cerca, el día no me alcanzaba para estar con ellos en realidad. Salí más con mi padre y su otra familia que solo veía algunos fines de semana. Hasta mi madrastra se aprendió mi nombre después de tantos años o al menos me lo dijo en voz alta. Quizás fue porque me abrí más con ellos y me preocupe sinceramente por ella. No es solo su culpa nuestra falta de comunicación. Al final si hace feliz a mi papá, entonces, todo está bien. Tuve tiempo para pensar en mi vida, en qué estaba haciendo con ella, en mi trabajo. Pude aprender mucho más. Me di cuenta que me interesaban algunos temas, los leí y con ellos cambié mis puntos de vistas.
Por último y no menos importante, tuve más tiempo para estar con la chica que me gusta. La que poco a poco paso de ser solo la pesada que me caía mal, a la lectora que me daba libros, a la niña que me miraba con esos ojitos verdes como diciéndome no me hagas daño, a la mujer que despertó con sus besos algo en mi, a la escritora que mandaba mensajes como si escribiera un libro, a la soñadora que a cada rato imaginaba sentada bajo el puente que hace ruido, escribiendo sobre su vida. Esa chica ahora es mi novia y sinceramente no sé por qué esperamos tanto. Quizás no queríamos perder el tiempo en esas cosas y al final…lo perdíamos.
No digo que el tiempo no se pierda, solo digo que hay que cambiar la perspectiva. Puede que el tiempo lo pierdas haciendo algo ¨útil¨ o que lo ganes no haciendo nada. Piénsalo, si no haces nada tienes tiempo de sobra. A veces hay que dejarlo todo para volver a comenzar, para tener la mente más clara, sin obstáculos y pensar. Creo que pensar nunca va a ser una pérdida de tiempo.
Quizás vuelvas a lo mismo, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, pero lo que hay que darse cuenta es que la vida es nuestra, el tiempo es nuestro y solo nosotros decidimos que hacer con ella.
El significado de perder el tiempo lo damos nosotros. Ahora, ¿estás segura/o que estás perdiendo el tiempo?
Discúlpenme por no subir artículos en casi un mes, pero créanme no estaba perdiendo el tiempo 😉