El amor es libertad
Del diario de María, la víspera de comprar su billete de avión de vuelta a Brasil:
Érase una vez un pájaro, adornado con un par de alas perfectas y plumas relucientes, coloridas y maravillosas. En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para alegrar a quien lo observase. Un día, una mujer lo vio y se enamoró de él. Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndole más de prisa, con los ojos brillantes de emoción. Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo en completa armonía. Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro. Pero entonces pensó: «¡Tal vez quiera conocer algunas montañas distantes!». Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca más aquello con otro pájaro.
Y sintió envidia, envidia de la capacidad de volar del pájaro. Y se sintió sola.
Y pensó: «Voy a poner una trampa. La próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse».
El pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula.
Todos los días ella miraba al pájaro. Allí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban: «Eres una persona que lo tiene todo». Sin embargo, empezó a producirse una extraña transformación:
Como tenía al pájaro, y ya no tenía que conquistarlo, fue perdiendo el interés.
El pájaro, sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar la jaula.
Un buen día, el pájaro murió. Ella se puso muy triste, y no dejaba de pensar en él. Pero no recordaba la jaula, recordaba sólo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes.
Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto del pájaro era su libertad.
La energía de las alas en movimiento, no su cuerpo físico. Sin el pájaro, su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta. «¿Por qué has venido?», le preguntó a la muerte.«Para que puedas volar de nuevo con él por el cielo —respondió la muerte—.
Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más; sin embargo, ahora necesitas de mí para poder encontrarlo de nuevo.»
Fragmento del libro 11 minutos de Paulo Coelho
4 Comentarios
Ezekiel Junior
que agradable, tienes mucha inspiración, que tal?
amigo, me escribes?
landytorres
Ese es un fragmento del libro 11 Minutos, no fue inspirado por mi jaja, aunque sé por experiencia propia que sin libertad el amor muere, por esa razón terminé con mi novia. No puedes ser feliz con alguien que te quiere solo para su beneficio, alguien que tiene tanto miedo de perderte que no te deja ser libre, y por esa razón, aunque sea solo por esa, te pierde.
Un saludo amigo
Sylenay
Muy buena historia, llena de enseñanza. Lástima que a veces actuamos de manera egoísta y no la aplicamos a tiempo en nuestras vidas.
landytorres
Si, somos muy egoístas, queremos a las personas solo para nosotros, pero si nos gustan por como son, por qué intentamos cambiarlas eh??