Pautas para comenzar una relación

Recomendaciones 1. Necesitamos ser conscientes de que la fuerza erótica, el enamoramiento y el amor, en principio, se parecen, especialmente cuando hablamos de encuentros sinceros, en los que, en verdad, algo le sucede a cada uno. Es fácil confundirse sobre todo porque la pasión desde el comienzo muestra los destellos del amor al que dará lugar. 2. La única manera de averiguar si ese pasaje sucederá es dándole tiempo a la relación, permitiendo que se desarrolle. Al principio la atracción es muy grande y el enamoramiento borra las diferencias. Con el tiempo esas asincronías aparecen y con ellas se rompe la burbuja en la que estaba encerrada esa «relación ideal». Ése es paradójicamente el primer momento en el que es posible comenzar a trabajar en la construcción de una relación trascendente. 3. Hay que dar lugar al conocimiento mutuo. Promover un conocimiento real, verdadero y profundo, a la vez que observamos lo que nos sucede en el proceso de conocer más y más a la otra persona. Es bastante frecuente sentir en algún momento una pequeña decepción, atada al final de la idealización del enamoramiento. Pero no debe asustarnos ni desanimarnos. No es bueno para el vínculo decidir no seguir conociendo al otro en profundidad, por miedo a que todo se deshaga. 4. Observar este miedo y todos los miedos, los propios y los del otro. Porque el miedo es enemigo del amor y el mayor obstáculo para llegar a él. El amor traspasa todas nuestras defensas. Sin haber escuchado a Zinker todos sabemos que, como él dice, «la magia del amor consiste en que quien te ama sabe qué podría hacer para dañarte gravemente, pero nunca lo hace». Pero si confiamos en su magia, nos dejamos ser sin cuidarnos, dejando a un lado la coraza de la personalidad, que nos protege (para eso fue construida), pero que es una traba para el fluir de los mejores sentimientos. 5. Una vez traspasados los miedos básicos, el temor a fundirse, a ser absorbidos, a quedar asfixiados y a ser dañados por el otro, tendremos que enfrentarnos al apego a la persona amada, la idea de que no puedo vivir sin esa persona, el temor a su abandono. Especialmente porque anclados al miedo de la pérdida podemos terminar asfixiando al otro hasta lograr el efecto contrario al deseado o agobiarlo tratando de encontrar y pedir permanentemente la prueba que demuestre lo mucho que nos quiere. 6. Es necesario aprender a dejar atrás las expectativas y los prejuicios y suplantarlos por el interés, el genuino interés en el otro, como persona y no sólo como pareja mía. Solemos creer que nos quiere cuando el otro cumple con nuestras expectativas, es decir, cuando se comporta de la manera en que necesitamos, pero eso no suele ser la única ni la mejor evidencia de que el amor está presente. Es imprescindible hacerse lugar para escuchar y crear el clima para ser escuchado. Solamente así podremos dar lo que verdaderamente al otro le apetece y no sólo lo que a nosotros nos gustaría recibir y viceversa. 7. Aceptemos que hombres y mujeres somos diferentes a la hora de expresar nuestros sentimientos. Una mujer puede sentirse muy cómoda poniendo en palabras lo que siente, aunque es muy común que un hombre sienta que hacer explícitas sus emociones lo deja en una situación expuesta o de debilidad. Por eso no es raro que la mujer hable de lo que siente y el hombre elija otro «idioma» para expresar su amor, por ejemplo, tratando de ser solícito, útil, protector. La relación solo puede prosperar si ambos descubren juntos la manera particular que cada uno tiene de expresar el amor. Sin esta condición no hay comunicación posible, y sin comunicar el amor, no hay vínculo trascendente… Este es un Fragmento del libro Seguir sin Ti de Jorge Bucay y Silvia Salinas Estas recomendaciones me ayudaron y creo que lo siguen haciendo, porque recientemente lo leí de nuevo desde otra etapa de mi vida y sinceramente me fue más esclarecedor que antes, llegué a esta pregunta: Lo he siquiera intentado? Y todo lo que he leído sobre amarte a ti mismo, sobre seducción, de tener una vida atractiva. Sé que estoy viendo las cosas de una manera equivocada, no tengo que solo atraer a personas en mi vida, si, puedo tener una vida magnética, pero no debo tener miedo de dar el primer paso para conseguir lo que quiero y luchar por eso, por la mujer que me atrae. Pero, por qué cuando lo hacemos parecemos necesitados? O puede que no parezcamos y eso es lo que nos imaginamos. Tenemos que tener una vida completa sin necesitar a nadie, así escogerás a tu pareja porque te gusta y no por necesidad.