Desde pequeños nos dicen lo que está mal y lo que está bien, vienes a un mundo de reglas, algunos padres nos gritan si nos equivocamos, nos demuestran quien es el adulto, como debemos actuar, como tenemos que comportarnos y algunos lo hacen hasta con violencia. De ahí surge un problema, debido a nuestra niñez, a como (sin saberlo) aprendimos a depender de nuestros padres, nos convencimos que si soy castigado es porque hice algo mal, y no nos aman. Aprendimos a actuar para que nos quieran. Entonces, poco a poco buscamos la aprobación de las personas por las cosas que hacemos bien y escodemos o actuamos, las que hacemos mal. Desde pequeños sin darnos cuenta nos reprimían, por eso poco a poco nos moldeamos a lo que estaba bien ¨hecho¨. Las personas temen ser ellas mismas. No tengo hijos y no puedo hablar con seguridad sobre como debes criar a tu hijo, aparte, cada familia es un mundo, basta con decir que el amor es lo principal. Los padres son unas personas maravillosas que asumieron la tarea de criarnos y educarnos, pero nadie los enseñó, pueden cometer errores y aprenden de ellos. Al final todos somos humanos. Tu puedes darte cuenta de lo que te reprime, solo debes buscar bien adentro. Recuerdo cuando era niño iba con mi mamá a la plaza a buscar viandas, frutas, en fin comida para la semana, me ¨perdía¨ apropósito, para que mi mamá me encontrara. Ahora que lo pienso, era mi forma de sentirme amado, no es que no lo hicieran, pero a veces un niño quiere ser el primero en la lista o probar los límites. Los hijos deben sentirse amados. Y ese es el punto, hemos dejado de probar nuestros límites, nos conformamos con como somos, vivimos reprimiendo al niño interior, por miedo a un regaño que ya no existe. Tenemos todas las herramientas, para hacer con nuestra vida lo que queramos, entonces, por qué no lo hacemos? Respóndeme esto…en este momento estás siendo tu mismo?
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo